Historia de una  artesana de la red solidaria de comercio de Sinchi Sacha:

GLORIA MANGLIA habitante del bosque húmedo tropical amazónico, como muchas mujeres de la Amazonia aprendió el arte del tejido de la arcilla desde niña con las mujeres mayores de su casa, de la misma manera que ella ha instruido a sus dos hijas en este arte milenario.

En su pequeña casa del Puyo vive entre mucahuas, supays (espíritus de la selva moldeados en cerámica) y las placas de petroglifos que produce con sus hijas. Su conocimiento sobre estos símbolos antiguos tomados de los petroglifos del Valle Sagrado de Cotundo (Napo) obtuvo por la estrecha relación que mantiene con la Fundación Sinchi Sacha, desde el año 96.

Gloria no sabe leer ni escribir, es viuda y ha conseguido que sus dos hijas asistan a la escuela y al colegio; Gloria forma parte de la cadena de comercialización de Sinchi Sacha y el año pasado participó con éxito, en una exposición-venta de artistas ecuatorianos que crearon joyas y objetos artesanales inspirados en los petroglifos de la Amazonia.